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21 de diciembre de 2021

 ALCOHOL Y DESCONTROL

Momentos del 2020 y 2021. Hechos y protagonistas antes y durante la pandemia.  



22 de octubre de 2013


 VILLA CARLOS PAZ: ALCOHOL Y MENORES

                                
Semanario El Bamba 18 de octubre de 2013


5 de octubre de 2010

ACENTÚAN LOS CONTROLES EN LA NOCHE DE VILLA CARLOS PAZ

Los boliches comenzaron a aplicar un sistema de pulseras identificadoras para mayores de edad que los habilita a comprar bebidas alcohólicas en las barras. Se complementa con campañas de concientización y cartelería dentro de las discotecas.

Por Gastón Rossetti LA JORNADA 26 de septiembre de 2010

Parece un tema de nunca acabar. El descontrol en la noche, el exceso en el consumo de alcohol entre los jóvenes y adolescentes y los accidentes producidos por conductores alcoholizados han encontrado su correlato en los últimos años en Villa Carlos Paz. Más aún por tratarse de una ciudad turística, con lo que implica en la vida nocturna.

Desde el trágico episodio del Ford Ka en marzo de 2007, en el que murieron tres jóvenes a la salida del boliche La Estación (comuna de San Roque), las medidas de control y prevención en la noche de Carlos Paz comenzaron a intensificarse. Organizaciones no gubernamentales, los mismos empresarios de la noche, policía, fiscales y el municipio propusieron e intentaron un raid de soluciones. Algunas dieron resultados, otras duraron lo que una lata de cerveza le dura a un adolescente.

"Fue un fracaso", decía a mediados de 2009 Eduardo Giordano, dueño de la histórica pirámide de Keops en la entrada de la ciudad. Se refería a la decisión conjunta de algunos boliches de reservar dentro de la misma discoteca, un lugar exclusivo para menores de edad donde no pudieran tener acceso a bebidas alcohólicas en las barras.

Los resultados fueron escalofriantes para los bolsillos de los empresarios. Las pistas para menores lucían vacías y algunos mayores se mostraban incómodos debiendo mostrar el DNI dentro del boliche para salir y volver a entrar a la pista habilitada para consumo de alcohol.

La experiencia duró poco más de un mes y luego todo volvió a foja cero mientras los propietarios de las discotecas advertían sobre la incidencia de la previa en la conducta alcohólica de jóvenes y adolescentes.

En Carlos Paz, como otras ciudades que viven del turismo estudiantil, los denominados trasnoches permiten el ingreso de mayores de 16 años y prohíben el consumo de bebidas alcohólicas a menores de 18.

"Le estamos permitiendo entrar a una franja etaria a la que después le prohibimos el consumo de alcohol. Pero una vez que entran es difícil controlarlos", decía uno de los barman de la pirámide cuando se llevaba a cabo la experiencia de sectorizar las pistas.

Luego de aquel intento frustrado, la Policía y el municipio continuaron con los controles a kioskos y despensas para evitar la venta de alcohol a menores y fuera de horario permitido (hasta las 23). Las rondas nocturnas lograron frenar la venta pero no la previa, uno de los grandes enemigos de la noche.
Medidas.
Desde hace un mes, los bolicheros de Carlos Paz coincidieron en la implementación de un sistema de pulseras identificadoras para los mayores de edad. Así, una vez adentro, sólo quienes la llevan puesta pueden comprar bebidas alcohólicas en la barra. La medida se suma a una campaña de concientización y cartelería dentro de las discotecas advirtiendo sobre la prohibición de venta de bebidas alcohólicas a menores."A la entrada de boliche se le pone una cinta inviolable a los mayores para que el barman no pierda tiempo pidiendo documentos. Directamente se vende alcohol sólo a quienes la lleven puesta", explicó Giordano.

No obstante, no todas las discotecas la llevan a cabo de igual manera. el fin de semana pasado, Molino Rojo fue clausurado por vender bebidas alcohólicas a menores.

Personal policial detectó a dos mujeres de 15 años consumiendo vino espumante mezclado con energizante.
"Habíamos acordado la implementación de las pulseras con los empresarios. No sé qué sucedió en Molino Rojo que no se estaban usando", dijo a La Jornada el Comisario Mayor Gustavo Godoy de la Departamental Punilla. Esa misma noche también se labraron actas a los pubs Stefani Webers y club Dub por cerrar sus puertas y vender alcohol más allá de las 4:40 de la madrugada, el límite impuesto por ordenanza.

La nueva medida ha disminuido considerablemente las posibilidades de consumo de menores dentro de los boliches y se estima que sólo en Keops se repartieron unas 4 mil pulseras en este mes.

Aún así, Giordano advierte sobre las previas.
"La medida es muy positiva. Pero no hay que dejar de lado que incentiva aún más la previa. Porque los chicos de 16 y 17 años directamente no pueden consumir alcohol dentro del boliche y lo hacen antes de entrar. Es una franja a la que debemos controlar porque representan casi el 50% del total de jóvenes que salen a bailar todos los fines de semana", expresó.

Por el momento, tanto la Policía como el área de Inspectoría General del municipio señalaron que los controles a comercios y en la vía pública serán profundizados en las próximas semanas. No obstante, no se descarta la implementación de nuevas medidas de cara al futuro.

30 de agosto de 2010

DIARIO LA JORNADA 29.08.2010 




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1 de julio de 2010

DESCONTROL EN LA NOCHE, ANTESALA DE LA MUERTE

El alcoholismo es el principal objetivo de riesgo vial en el país. Esteban Gorriti.

El alcoholismo es el principal factor objetivo de riesgo vial en el país. Está presente en el 55 por ciento de los siniestros, de los cuales el 37 por ciento se produce durante las madrugadas de fines de semana, en ocasión del masivo regreso de los boliches. Más de tres mil jóvenes mueren cada año en dichas circunstancias. La ley 24.788 (de Lucha contra el Alcoholismo) es letra muerta, aun cuando su cumplimiento reduciría a la mitad el índice mortal. Ningún gobierno provincial ni municipal se ha interesado en hacerla cumplir. El negocio del alcohol nocturno está sospechosamente despenalizado de hecho.

El Concejo Deliberante de Córdoba sancionó -por unanimidad- en noviembre último la ordenanza de Espectáculos Públicos, que obliga en forma expresa a los bolicheros a hacerse cargo del deterioro psicofísico de sus clientes, por consumo de alcohol o drogas al momento del egreso del local. Se toman "los recaudos necesarios para que las personas afectadas por estados patológicos sean puestas inmediatamente bajo custodia del personal policial hasta tanto sean entregadas a familiares u otros garantes de su integridad física y moral, o sean atendidos in situ por personal médico. . . En ningún caso podrá el titular (del establecimiento) desentenderse de la situación creada, produciendo el egreso del afectado sin haber agotado las gestiones para procurar tales derivaciones".

Ya no quedan dudas: el bolichero tiene obligación legal de responder por el resultado dañoso de sus actos comerciales abusivos, cuando ha omitido cumplir con su deber de cuidado. Sin embargo, es notorio que el Ejecutivo está incumpliendo sus deberes de control del negocio de la noche. El resultado de esa actitud negligente o corrupta es un promedio de dos jóvenes muertos por cada fin de semana en la capital.

Cuando los funcionarios permiten el fatal descontrol de factores de riesgo previsibles y evitables, no sólo incurren en mal desempeño de sus funciones, sino que además cometen un delito doloso causante de un terrible daño social. Dejar a miles de jóvenes librados a su suerte en circunstancias públicas de diversión nocturna es un hecho criminal.

Si el sistema judicial no reacciona, la sociedad seguirá soportando este nivel de pérdidas, propio de una guerra, con miles de familias destruidas por la trágica desaparición de un hijo en el ámbito de la nocturnidad.

Y los boliches seguirán siendo la antesala de la muerte vial.

Fuente: LA VOZ

28 de febrero de 2010






BOLICHES: POR FIN SE HACE ALGO PARA CONTROLAR EL DESBORDE
Fuente: Hacer Comunidad (La Nación)


Fundación de Prevención Social


Asistimos un poco sorprendidos a la santa indignación de los propietarios de los boliches que nunca hicieron de su accionar una práctica controlada. Ahora se quejan de que no pueden trabajar con tanto control policial.

¿Qué es lo que puede preocuparles si tal control, se ejerce fuera de los boliches? ¿ No será que hay algo que no quieren que se pueda transparentar? Porque son los que primero inventaron esto de la nocturnidad, que es un mero modo de escapar a los controles que se pueden efectivizar con más claridad en horas normales. Con ello vinieron las matinés hoy casi desaparecidas, porque ahora se mezclan chicos y grandes. Y hay consumo que se desliza entre unos y otros.

El consumo de alcohol es el inductor químico de la posterior necesidad de abusar de drogas ilegales. Porque el alcohol está en el comienzo, acompaña el consumo y se encuentra en la bajada de los picos de abuso. Después ayudaron a difundir los estimulantes llamados energizantes que constituyen una mistificación y un engaño. Lo que hacen es evitar la percepción por parte de la persona que los consume, del cansancio y del avance de la fatiga con lo cual puede seguir en actividad frenética hasta que el agotamiento de fuerzas lo haga desplomarse.

En realidad la percepción de fatiga es parte del mecanismo que nos permite interrumpir una actividad. Está claro que el deportista o el danzarín que niega su fatiga pierde la posibilidad de controlar su desgaste.

La noche del boliche se ha convertido en un laboratorio químico que se propone evitar la conciencia de la realidad. Sustituye diversión por excitación, estimula y distorsiona la realidad, hace creer que estar borracho o drogado son la única manera de divertirse. Las consecuencias del daño irreversible que produce el abuso de sustancias y lleva a trastornos serios se basan en hacer creer que el consumo abusivo es inocuo.


NO HAY ABUSO DE SUSTANCIAS QUE RESULTE INOCUO.

La familia, las Iglesias de diverso tipo, las reuniones de padres preocupados, son los instrumentos de que disponemos. Se nutren en las experiencias que en España y ahora en Córdoba vienen haciendo padres y jóvenes comprometidos con una vida sana que realizan reuniones con juegos, interacciones pautadas, posibilidades de intercambio directo entre jóvenes que en el boliche son esquivas.

De un lado los jóvenes que proponen diversiones más sanas, sus padres, las ONGs que canalizan estas preocupaciones, las Escuelas que problematizan estos temas. Del otro lado lo mercaderes de la noche y sus protestas. Los hemos escuchado pedir menos control. No se les ha ocurrido en cambio alertar sobre los daños que produce el consumo descontrolado de alcohol y drogas. Quién tendrá razón?

Dr. Wilbur Ricardo Grimson (*)
LE 4.277.928 grimson@fibertel.com.ar
Presidente de Fundación de Prevención Social

(*) Wilbur Ricardo Grimson se recibió de Médico con Diploma de Honor en la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA: Durante la carrera trabajó en investigación en la Cátedra de Histología. Al graduarse continuó su formación psiquiátrica con el Prof. Mauricio Goldenberg en el Policlínico de Lanús.
En 1968 fue invitado a dirigir el Consultorio de Psiquiatría del CEMIC. Luego fundó el Centro Piloto del Hospital Estévez que dio lugar a la publicación de “Sociedad de Locos” (Nueva Visión 1972). En 1972 dictó Seminarios en el Depto de Sociología de la UBA. Luego dictó “Salud Mental en Instituciones y Villas” en la Facultad de Psicología de la UBA. En 1972 creó la Comunidad Terapéutica de Vicente López con Juan Carlos Kuznetsoff, Dito Rubinstein y Oscar Correale. Esto dio lugar a la publicación de “La Cura y la Locura” (Búsqueda, 1981. 
En 1983 fue designado Jefe de Asistencia y Psiquiátrica de la Dirección Nacional de Salud Mental (Ministerio de Salud de la Nación). Continuó hasta el año 1991. Desde 1983 fue designado Coordinador de Prevención de la Comisión Nacional de Drogas, y Asesor Presidencial. En 1985 ganó el Concurso de Profesor Adjunto de Salud Mental de la Facultad de Ciencias Médicas. 
En 1987 creó FONGA con Carlos Novelli, Enrique de Vedia y Ezequiel Holmberg. Fue su Secretario hasta el fallecimiento de Novelli en 1994 y Presidente hasta el 2002. Desde 1996 hasta el 2004 fue Responsable del Área de Adicciones de la UNQUI creando el Diploma de Operador Socioterapéutico.
También se presentaron los primeros cursos integrales de Voluntariado Social con un equipo del FORO DEL SECTOR SOCIAL. En 2002 fue designado Secretario de Estado de la SEDRONAR., ejerciendo el cargo hasta el 2004. En el año 2000 había publicado “Sociedad de Adictos” (Planeta). En el 2005 publicó “Drogas Hoy” (EUDEBA). Entre 1967 y 1971 fue becario de la Fundación Milbank de New York. Representó al país ante la CICAD (Oficina de Drogas de la OEA), la Comisión de Drogas de Viena y otros organismos en diversos momentos.

27 de febrero de 2010



"QUIEREN QUE SE CUMPLA EL DERECHO DE ADMISIÓN EN BOLICHES"
(LA VOZ DEL INTERIOR - CÓRDOBA)


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17 de septiembre de 2009

 
LA VOZ DE SAN JUSTO -
ENTREVISTA AL DR. ESTEBAN GORRITI
(periodista María Cecilia Castagno)


1º) Además de la función que hoy cumple en la Secretaría gubernamental que coordina, usted gestó el grupo “Por nuestros queridos hijos” que lucha por prevenir accidentes. ¿Qué lo motivó a hacerlo?

La necesidad de darle a tantos chicos muertos por esta misma causa, una voz social que los represente tanto a los fines de honrar sus memorias, como para que ellas se constituyan en un factor de cambio de las condiciones que produjeron y siguen produciendo las tragedias de la nocturnidad en La Argentina.

Seguimos el ejemplo de la “Madres de Plaza de Mayo”, en el sentido de categorizar a nuestros hijos fallecidos tan violentamente (en accidentes de tránsito) como víctimas de un genocidio causado por la nefasta combinación de intereses económicos y ausencia cómplice del Estado. Como lo demuestra la historia contemporánea de nuestro país, las reformas políticas más necesarias las han promovido las víctimas de todo tipo de injusticias. Los cambios en ese terrorífico agujero negro que es la diversión nocturna, habremos de impulsarlos los afectados o no lo hará nadie.

2º) Siempre usted tuvo una postura crítica en cuanto a la responsabilidad del Estado en los siniestros viales protagonizados por jóvenes alcoholizados. ¿Por qué lo cree así?

La crisis del alcoholismo –que no es sólo juvenil- se cobra anualmente la vida de 35.000 personas: 30.000 por distintas patologías asociadas al alcoholismo y 5.000 en accidentes de tránsito, de los cuales 3.000 son jóvenes entre 15 y 25 años de edad. Es decir, que después del tabaquismo (60.000 muertos por año), es el segundo mayor problema sanitario de La Argentina.

Además, nuestra inseguridad vial tiene uno de los índices más altos del mundo, debido a falta de infraestructura y controles suficientes. Estos dos factores de riesgo social son cuestiones de Estado de máxima prioridad; sin embargo, los gobiernos pasan y no hacen nada al respecto. La mala calidad institucional que padecemos los lleva a ocuparse exclusivamente de asuntos menores, pero redituables económica o electoralmente. Operan para el corto plazo, sin visión estratégica.

3º) ¿Y que hay del rol de los padres?

Todo lo que ocurre en ámbitos públicos, como los locales de diversión nocturna y las rutas, es responsabilidad exclusiva y excluyente del Estado, por definición. La razón de ser del Estado es asegurar el orden público y la paz social.
Que haya permitido el crecimiento de un monstruoso aparato comercial de venta ilimitada de alcohol y drogas, que impone sus propias reglas de juego en cuanto a horarios y modalidades de funcionamiento a expensas de la salud y la vida de toda una generación juvenil, es una traición a los deberes más esenciales del Estado. En general, eso es lo que está ocurriendo con la nocturnidad.
Es evidente la impotencia de los padres para evitar las dañosas consecuencias de una situación social ya descontrolada, que puede afectar a sus hijos por el sólo hecho de interactuar en dicho contexto social. Ya no se trata de que el chico sea más o menos responsable; el peligro creado por la potente oferta de alcohol y drogas está en el medio ambiente inseguro donde se desarrolla la actividad comercial. Eso genera riesgos objetivos, que inexorablemente se cobran más de 3.000 vidas por año. No hay garantías para nadie. Y los adolescentes son imprudentes por naturaleza; de allí su vulnerabilidad.

4º) Usted forma parte de la presentación de un planteo formal para que la Justicia investigue la responsabilidad penal de bolicheros en la venta de alcohol a quienes luego protagonizan trágicos sucesos de tránsito ¿Qué es lo que se pide puntualmente? ¿Castigos más severos para quienes facilitan alcohol?

Parece mentira, pero en nuestro país es noticia que alguien pida por la ley. Estamos así porque ésta prácticamente ha desaparecido del modo de vivir de los argentinos. Y eso también es culpa del Estado, que sólo se impone a los fines recaudatorios, pero no a los preventivos.
El planteo judicial de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción a cargo del Dr. Sebastián García Díaz, se basa en la ley penal especial 24.788 de Lucha contra el Alcoholismo, que prevé como delitos tanto el expendio de alcohol a menores de 18 años de edad, como el expendio abusivo a mayores, que provoque resultados trágicos como el de los chicos de Ramona. Las penas, en casos así, llegan hasta los 6 años y medio de prisión, que no es poco. Es una legislación de avanzada, que pone la culpa en cabeza del proveedor del alcohol, no en la del bebedor que a su vez puede terminar matando (con lo cual comete otro delito) o muriendo.

5º) Tengo entendido que maneja un documento, una lista que precisa con nombres y apellidos a 33 personas (sin contar las víctimas de Ramona) que murieron en rutas y caminos de Córdoba a 2008 y lo que va de 2009 cuando regresaban de bailar y se toparon (o viajaban con) un conductor presumiblemente alcoholizado que volvía de un local bailable. ¿Cuál es el promedio de edad de la mayoría? ¿Son más hombres que mujeres?

El promedio de edad es de 20 años. El 60% son varones y el 40% mujeres. Estas últimas casi siempre en condición de pasajeras o atropelladas. Los hombres son más imprudentes al volante que las mujeres. Andan fuerte para presumir.

6º) La ley de Lucha contra el Alcoholismo recientemente promulgada es muy clara, pero ¿los distintos municipios y regiones sancionan a los culpables, los vendedores inescrupulosos?

Decíamos antes que el Estado no hace cumplir las leyes.
Los municipios tienen un defecto común en este sentido: sólo se ocupan de sus propias ordenanzas, olvidándose de que la legalidad es un bloque homogéneo, también compuesto por normas de superior jerarquía jurídica que aquéllas. En su rutina de control, se manejan sólo con las multas y clausuras previstas por las normativas locales, pero esas sanciones no son las que corresponden cuando se atenta contra los bienes “vida” y “salud” protegidos por el derecho de fondo. Si entendieran que también deben bregar por la aplicación de las leyes penales especiales (como la 24.788 sobre alcoholismo y la 23.737 de estupefacientes), serían mucho más eficaces en su tarea de control. Alcoholismo y drogadicción son dos terribles flagelos sociales que exceden sus competencias, por lo cual debemos trabajar en conjunto municipio, provincia y nación.

7º) ¿Los padres que perdieron un hijo en las rutas, se sienten acompañados por el Estado?

Al Estado no lo vimos nunca, ni antes, ni durante ni después de nuestras tragedias.

8º) ¿Y por la sociedad?

La sociedad prefiere no oír hablar de este tema. Le da miedo. Y en su ilusión de que está exenta del riesgo, ante cada nuevo hecho fatal dice por lo bajo: ”La culpa fue de los padres” Y nos deja solos con nuestro infinito dolor. Algo así pasó con los judíos durante la 2da. Guerra Mundial, o con los desaparecidos durante la dictadura militar. El miedo es egoísta, sólo el amor es solidario.

9º) ¿Y por los jueces?

Los sres. jueces deberían ser parte de la solución, pero lamentablemente son parte del problema. No hay justicia para las víctimas de la inseguridad vial en La Argentina.

10º) ¿Y qué pasa con quienes perdieron la vida en accidentes relacionados con el alcohol pero se encontraban viajando con un conductor ebrio?

Fueron tan víctimas como cualquiera otra; víctimas de ese conductor ebrio, de las circunstancias públicas que producen la ebriedad masiva de millones de jóvenes cada fin de semana, del Estado ausente que lo permite por no aplicar las leyes, por desproteger las rutas y por poner la policía al servicio de los bolicheros y no de sus víctimas. Murieron por una sumatoria de factores objetivos de riesgo, que no se modifican por simple desinterés de la dirigencia política.

11º) Desde distintos sectores del poder político miden la eficiencia o no de una ley o un programa vial en términos de muertos. Pero ¿ese “éxito” o “fracaso” no deberían medirse en términos de cambios culturales?

La inseguridad vial en La Argentina no es sólo un problema cultural; es también estructural (por falta de infraestructura material adecuada a las necesidades del tránsito actual y falta de control eficiente). Dentro de esta crisis, los accidentes de madrugada de fin de semana, protagonizados por jóvenes, son un capítulo aparte, pues son mucho más previsibles y evitables que los demás, ya que se sabe perfectamente cuándo, cómo y por qué (alcohol) van a ocurrir los siniestros. El dónde es materia de la prevención.
La omisión estatal en el control de la nocturnidad vial es imperdonable. Con controles de alcoholemia a la salida de los boliches se evitarían el 100% de estas tragedias, pero sospechosamente no se hacen. Por eso hablamos de genocidio: es un inmenso Cromagnón de 3.000 vidas por año, por un Estado que duerme mientras los chicos mueren.

12º) ¿El tema pasa por el incumplimiento de las normas o por desconocimiento de las mismas? Aún conociendo las normas se transgreden.

El tránsito en La Argentina es un caos. Pero cualquier hecho social totalmente librado a su propia dinámica degenera en caos. Está faltando el ordenador institucional por excelencia: el Estado.
Se habla mucho de educación vial. Los suecos –que tienen el sistema vial más seguro del mundo- dicen que la educación vial es resultado exclusivo del control riguroso. Nuestra policía caminera lo pudo comprobar cuando incorporó los radares de velocidad; de un día para el otro, todos andaban más despacio; se sentían controlados.

13º) Detrás de cifras y más allá de las estadísticas que permiten comparar y medir resultados de la aplicación o ausencia de estrategias, hay padres, hijos, hermanos y amigos que perdieron un ser querido en un accidente para quienes la vida no vuelve a ser igual. ¿Cómo hizo usted para transformar el dolor en solidaridad? Porque de alguna manera, lo que hace hoy es a favor de la sociedad, para que no se repita lo que a usted le tocó vivir.

A nosotros como familia, nos tocó tomar conciencia de este problema de la manera más brutal posible. De un día para otro, pasamos de la felicidad al horror absoluto. La sola contemplación del cadáver de un hijo, es una experiencia límite para la psiquis de cualquier ser humano. De allí en adelante todo cuesta mucho más, porque abrir los ojos cada día es asumir otra vez el espanto de esa realidad tan cruel, por momentos insoportable.
La conciencia de que cada fin de semana un centenar de padres se va a sumar a esta legión de sufrientes, que muchos otros chicos van a tener el mismo terrible final que el propio, a mí me impidió desligarme del tema. Y cuando entendí que las causas de esta matanza juvenil se pueden resolver con decisión política, doblegando los poderosos intereses comerciales que la producen, no dudé en iniciar esta lucha en la que Ud. me encuentra.

14º) Pese al trabajo realizado, pareciera que siempre es tarde, porque el reclamo se reaviva cada vez que hay una tragedia como la de Ramona ¿Cree que es así?

Así es. Para los miles de chicos que ya perdimos, es definitivamente tarde. Para los miles que están en la lista de espera de la muerte vial, aún estamos a tiempo. Pero debemos hacer oír nuestra voz de protesta como sociedad, tan pero tan fuerte que la escuche el mundo entero. Y nuestros gobernantes, por una vez, sientan vergüenza.
San Francisco, Pcia. de Córdoba, 11 de setiembre de 2009.

18 de junio de 2009

¿QUÉ APRENDIMOS DE CROMAÑÓN?


SALIERON A DIVERTIRSE. TERMINARON QUEMADOS


La noticia de lo sucedido en el boliche Foxy de Nueva Córdoba nos llena de estupor al leerla porque inmediatamente nos acordamos de Cromañón.

. . .o quizás debemos remontarnos a Kheyvis


¿Cuántos pubs y discos están habilitados por los municipios para shows?

Volcar alcohol sobre una barra y prender fuego sobre el mismo en un lugar cerrado ¿se considera un show?
¿Quién controla los riesgos que acarrea hoy en día salir a divertirse cuando la realidad cotidiana nos muestra que a través de los años se ha instaurado la errónea creencia que diversión es sinónimo de consumo de alcohol?


Dolor - Indignación - Quemaduras de 1er. grado